Pilar Platero

Carta de la presidenta

Desde finales de 2016 tengo el privilegio de presidir este grupo empresarial y la experiencia que he podido acumular desde entonces consolida los criterios que más influyeron en mí para asumir este nuevo reto profesional. En primer lugar, el valor que siempre he dado a la necesidad de entender el servicio público como una de las herramientas más útiles para defender el interés general al que nos debemos. En segundo lugar, y no menos importante, pesa la obligación de ejercer esta tarea con la máxima eficacia porque es evidente que la administración de los recursos públicos exige una atención y una evaluación continua, yo diría que imprescindible, llegado el momento de tomar decisiones que, en el caso de SEPI, inciden directamente sobre la cohesión territorial y también sobre la vida diaria de los ciudadanos.

Desde estas premisas, estimo conveniente acentuar siempre el papel social que deben ejercer las empresas públicas. Hay quince de ellas en las que tenemos participación mayoritaria, en nueve participamos de forma minoritaria y en más de cien influimos de manera más o menos directa.

"La excelencia, a pesar de ser un concepto algo manido, define bastante bien la actitud que aspiro a estampar en nuestra tarea diaria”

A través de ellas garantizamos en unos casos la presencia española en sectores industriales de importancia estratégica, algunos de ellos de dimensión internacional. En otros, contribuimos a mantener el nivel de ocupación y, por tanto, a generar actividad económica en zonas que han sufrido severas reconversiones en el pasado. Sin olvidarnos de las compañías desde donde prestamos servicios públicos básicos en el terreno postal, energético o de las comunicaciones.

Estamos hablando, en total, de una plantilla que supera los 73.000 trabajadores y de un empleo inducido que afecta a 245.000 personas. Este es el perímetro competencial en el que estamos apremiados a aplicarnos con el máximo rigor, sabiendo que en estos momentos la exigencia del valor añadido debe ser máxima y que éste es un objetivo que encontrará serios obstáculos si no acertamos a desenvolvernos dentro de una cultura de Grupo.

Creo, sinceramente, que tenemos mucho camino recorrido en esta dirección y que tiene que aprovecharse en todas sus dimensiones para responder a lo que se antoja, quizás, como otro de los mayores desafíos del momento: el deber de ser creativos, huir de las inercias estériles y volcar buena parte de nuestro talento en estar a la altura de los grandes grupos con alto nivel de digitalización tecnológica. Dejar pasar el tren de la digitalización sería tanto como renunciar a que nuestras empresas puedan liderar sectores en los que ya han demostrado una dilatada veteranía.

"Estimo conveniente acentuar siempre el papel social que deben ejercer las empresas públicas”

Quienes me conocen saben también la importancia que doy a la necesidad de permanecer muy atentos a los cambios que se vienen produciendo en la sociedad española porque considero vital mirar el futuro desde un prisma optimista e ilusionado, pero también de cierta urgencia. La excelencia, a pesar de ser un concepto algo manido, define bastante bien la actitud que aspiro a estampar en nuestra tarea diaria, pues  es el principal salvoconducto que puede asegurarnos el éxito.

Eficacia y entrega son, de esta forma, las señas de identidad que caracterizan la gestión de SEPI, pues van a ser al final las más útiles y referencia obligada para nuestra periódica rendición de cuentas ante los ciudadanos.

 

Pilar Platero Sanz