MAYASA: el Parque Minero de Almadén sumó un 12% más de visitas en 2018

23 DE Enero DE 2019 | Almadén (Ciudad Real)

MAYASA: el Parque Minero de Almadén sumó un 12% más de visitas en 2018

Detalle de baritel de San Andrés en el interior de la mina (Parque Minero de Almadén, Ciudad Real).

  • Un total de 15.013 personas visitaron el parque minero durante el pasado año, frente a las 13.291 de 2017
  • La oferta turística de MAYASA se completa con tres museos dedicados a la historia de la mina y al uso del mercurio, así como con las visitas a la Dehesa de Castilseras

En 2018, el Parque Minero de Almadén (Ciudad Real) superó las 15.000 visitas, lo que representa un 12% más de turistas que en el año anterior. Esto supone situarse en los niveles turísticos de hace una década, cuando en plena expansión económica, se alcanzaron cifras récord de visitas. El director de Actividades Industriales de MAYASA, Javier Carrasco, destaca que las acciones de dinamización turísticas han sido claves: “la más reciente ha sido el II Trail & BTT, una carrera a pie y en bicicleta que recorrió algunos caminos de la Dehesa de Castilseras y el interior de la mina visitable que forma parte del parque minero”. 

Además, la incorporación de Almadén a los programas de actividades ‘Paseo Real’, ‘Paseos por Ciudad Real’ y ‘Paseos Escolares’, financiados por la Diputación de Ciudad Real, ha incrementado el interés de los propios vecinos de la provincia en unas minas que, según Carrasco “mezclan cultura, educación y aventura en un marco nuevo y atrayente para todos los visitantes”. 

El parque minero ofrece una ruta por las galerías de la mina de hace más de 200 años, que se conservan sin reconstrucciones ni reproducciones, teniendo un estado más que aceptable ya que, como afirma el director del Parque Minero, “no sufrieron la fase de abandono que padecen muchas de ellas en la que se pierden innumerables instalaciones o equipos”.  En su opinión, “la visita se realiza a una mina histórica donde la mayor parte del recorrido se realiza por galerías que datan de los siglos XVII y XVIII. Es un cambio de medio, de la superficie al mundo subterráneo y, además, un cambio de época.”  

En 2018, las visitas individuales han vuelto a ser las mayoritarias, seguidas por los grupos escolares, que aumentaron más de un 10%, y mayores de 65 años que también se incrementaron de un 6% a un 11,5%.  Fuera de Ciudad Real, destacan los turistas procedentes de Madrid y Córdoba, mientras que franceses e ingleses son los extranjeros que más han acudido al parque minero. Para 2019, uno de los proyectos más inmediatos es “buscar acciones concretas para incrementar ese número de visitantes extranjeros”, afirma Javier Carrasco.

Atractivos turísticos de Almadén

El Parque Minero de Almadén aúna la conservación del patrimonio con el desarrollo del turismo industrial y cultural. Desde su apertura al público, ha recibido 167.425 visitas.

Las minas de Almadén, explotadas desde la antigüedad, han sido el mayor  yacimiento de mercurio del mundo, donde se ha extraído el 35% de ese metal. La adopción de medidas restrictivas en la Unión Europea con el mercurio llevó a su cierre en 2003. A partir de ese momento, la empresa MAYASA -propietaria de las minas- acometió actuaciones de remediación ambiental y de rehabilitación del patrimonio histórico de Almadén, así como su adaptación para usos turísticos.

Desde 2012 el parque minero forma parte del Patrimonio de la UNESCO, el único que existe en la provincia, resaltando la importancia de las minas en el desarrollo histórico de la comarca de Almadén, cuya preservación y adecuación para ser visitado le convierte ahora en motor del desarrollo social, económico y cultural.

El parque minero permite recorrer todo el proceso productivo, desde la extracción del mineral, el cinabrio, a su transformación metalúrgica a mercurio, envasado, comercialización y usos. Un hilo conductor que se aprecia en el Centro de Interpretación de la Minería, donde se muestran los sistemas de explotación empleados; la mina subterránea en su primera planta, situada a 50 metros de profundidad; el Museo del Mercurio o el Real Hospital de Mineros de San Rafael, que entró en servicio en 1774 y, actualmente, es sede del archivo histórico de las minas.

Ecoturismo en la Dehesa de Castilseras

A poca distancia del Parque Minero de Almadén, MAYASA tiene una finca de casi 9.000 hectáreas, que puede ser visitada, previa reserva y con guías especializados, para practicar senderismo, observar aves, realizar reportajes fotográficos e, incluso, asistir a la “berrea del ciervo”. Atravesada por dos ríos con sendos embalses, la dehesa ofrece una gran variedad paisajística, faunística, botánica y geológica, en la que se pueden encontrar zorros, ciervos o jabalíes, así como aves muy diversas, entre ellas águilas y buitres. 

Una de las actividades más atractivas son las rutas en vehículos todoterreno por la finca, acompañadas por guías especializados en la historia de Castilseras, un lugar que siempre ha estado al servicio de las minas de mercurio: primero para la obtención de madera para las galerías, después como pasto para los bueyes encargados de transportar el mercurio y más tarde para el disfrute de los propios mineros. Además de turístico, la dehesa entraña un interés arqueológico con la mina del Quinto del Hierro y el cerro de las Monas, entre otros. 

Toda esta  oferta  ha situado a Almadén como uno de los referentes turísticos de la provincia de Ciudad Real. 

Para este año, MAYASA, empresa propietaria del parque minero, pretende desplazar el centro de gravedad del parque hacia Almadenejos, un pequeño pueblo próximo a Almadén, en el que existen elementos de gran valor histórico como el baritel de San Carlos y el Cerco de los hornos de Buitrones. Según Javier Carrasco, “los planes que manejamos pretenden preservarlos y recuperarlos para aumentar los lugares de verdadero interés en la zona y así lograr que los visitantes pernocten en la zona para aumentar el valor añadido a cada visita”.

Sobre MAYASA

La actividad principal de MAYASA está centrada en el fomento de proyectos industriales, turísticos y culturales, así como en iniciativas para el desarrollo de  investigaciones y nuevas tecnologías relacionadas con el mercurio y otros metales potencialmente tóxicos.

La empresa también lleva a cabo la explotación agrícola y ganadera de sus fincas rústicas, así como actividades de recuperación y mantenimiento de su patrimonio histórico y rehabilitación ambiental de su entorno.

MAYASA pertenece al Grupo SEPI, un holding empresarial que abarca un total de 15 empresas públicas de forma directa y mayoritaria, con más de 74.000 profesionales. Asimismo, SEPI tiene una fundación, participaciones directas minoritarias en nueve empresas e indirectas en más de cien sociedades.

 

Texto: Natalia Pérez Mas