El sector público empresarial se vuelca en la lucha contra la pandemia

26 DE Marzo DE 2020 | Madrid

El sector público empresarial se vuelca en la lucha contra la pandemia
  • Las empresas dependientes del Grupo SEPI orientan su experiencia y tecnología a aliviar el impacto del Covid-19

Sus actividades se reparten en sectores tan diversos como el postal, el naval, el energético, el agrario o el de la distribución alimentaria, pero en estos momentos las compañías dependientes del Grupo SEPI han decidido unir sus fuerzas para sumar su experiencia y tecnología en el combate contra el Covid-19 con el fin de amortiguar, también desde la vertiente humanitaria, el sufrimiento que está provocando en la población.

Con el respaldo decidido del Ministerio de Hacienda, del que depende la Sociedad Estatal de Participaciones Industriales (SEPI), el holding empresarial público ha puesto en marcha diferentes iniciativas orientadas a luchar contra la pandemia, aprovechando los adelantos tecnológicos incorporados por sus empresas a los diversos sistemas de producción. En algunos casos, el objetivo es ayudar al sistema sanitario público a mitigar la insuficiencia de medios que padece ante un reto de esta envergadura suministrándole materiales que escasean en el mercado y, en otros, se trata sencillamente de complementar las tareas humanitarias que ya vienen prestando las organizaciones especializadas en situaciones tan adversas.

CORREOS está atendiendo en la actualidad el servicio postal en todo el territorio nacional con el 25% de sus empleados trabajando de forma presencial, el mínimo que la compañía considera imprescindible para atender sus obligaciones. Sus oficinas abren de 9:30 a 12:30 horas y han cambiado la operativa para eliminar el contacto entre personas, en línea con las medidas preventivas señaladas por las autoridades sanitarias para proteger a trabajadores y clientes. En paralelo, voluntarios de la empresa estatal están participando en iniciativas solidarias para llevar alimentos al personal hospitalario así como productos de primera necesidad a los colectivos de población más vulnerables.

La compañía cuenta con una red de 2.395 oficinas postales en toda España y desde ellas atiende una media diaria de 70.000 personas, frente a las 300.000 personas que habitualmente se atendían diariamente en las oficinas de CORREOS antes de la declaración del estado de alarma. La gran mayoría de los servicios están relacionados con el envío de dinero mediante giros postales y de paquetes entre particulares.

La rápida extensión del coronavirus ha puesto también en alerta al Grupo TRAGSA, de capital enteramente público y dependiente también de la Sociedad Estatal de Participaciones Industriales. Consciente de la gravedad de la situación y del esfuerzo que una crisis sanitaria como la actual exige a toda la sociedad, los 14.000 profesionales que integran la compañía trabajan para dar respuesta a las necesidades que puedan surgir a lo largo de las próximas semanas. La compañía participa en el acondicionamiento de una parte del antiguo Hospital La Fe de Valencia, con el fin de ampliar el número de camas, en la readaptación de espacios en centros hospitalarios de otras comunidades autónomas, en los preparativos para instalar un hospital de campaña en Castellón,así como en la desinfección de algunas residencias de mayores en Asturias y en la colocación de mamparas de protección en los juzgados de varias regiones. 

NAVANTIA, un referente mundial en el diseño y construcción de buques militares y civiles de alta tecnología, ha puesto sus impresoras 3D al servicio de la fabricación de piezas que puedan resultar útiles en la red hospitalaria y ha entregado a los centros de la Bahía de Cádiz, Ferrol y Cartagena, en donde están radicados sus astilleros, material de protección para el personal sanitario, uno de los más expuestos en estos momentos a la enfermedad. Se trata de mascarillas, buzos de protección química, trajes desechables, gafas especiales y guantes de nitrilo. Estas donaciones a los hospitales regionales se están haciendo en coordinación con los gobiernos de Andalucía, Galicia y Murcia, siguiendo siempre los protocolos establecidos desde el Ministerio de Sanidad.

Dentro de la estrategia promovida por el Grupo SEPI, NAVANTIA también está utilizando sus avances tecnológicos para fabricar un primer prototipo de pantallas de protección facial anti contagio, pendientes de obtener la homologación correspondiente por parte de los departamentos de Sanidad e Industria. Cuando la compañía cuente con ella, podrá iniciar la producción de este material en el Centro de Excelencia de Fabricación Aditiva situado en el Astillero de Puerto Real, donde el proyecto se encuentra ya muy avanzado.

Por otra parte, la mayor contribución de MERCASA y de la red de 23 Mercas que alberga la compañía ante la crisis del coronavirus está consistiendo en garantizar el normal funcionamiento de los mercados mayoristas de alimentos frescos. A pesar de la grave crisis sanitaria, todos los centros dependientes de esta empresa pública están funcionando en sus días y horarios habituales, tanto para el abastecimiento de mercancías como para el desarrollo de los mercados, cumpliendo las normas más estrictas de seguridad, limpieza, desinfección y distancia entre personas exigidas por los protocolos sanitarios.
MERCASA realiza también un seguimiento diario de la actividad comercial en la red de Mercas, como indicador permanente del abastecimiento y la demanda de alimentos frescos.

Asimismo, algunas compañías dependientes también de SEPI han puesto en marcha servicios de call center las 24 horas del día en las comunidades donde se asientan para asistir a ayuntamientos y organizaciones sociales en aquellas dudas que suscita la actual crisis sanitaria que vive el país. 

Las empresas del Grupo SEPI han aplicado en su totalidad medidas destinadas a proteger la salud y la seguridad de su personal siguiendo las recomendaciones relacionadas con la tipología de los trabajos en cada uno de los sectores en los que operan. La mayoría de ellas, incluidas las que trabajan en un sector tan sensible como el energético, como es el caso de ENUSA, ENSA y HUNOSA, han flexibilizado al máximo el trabajo de sus plantillas disminuyendo al mínimo el presencial, y han puesto al servicio de los centros hospitalarios el material que puede ser de utilidad a los sanitarios que están en la primera línea de lucha contra la pandemia.